- Transformados por la verdad -

Juan 8:31-32.- Jesús se dirigió entonces a los Judíos que habían creído en él, y les dijo: Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.


INTRODUCCIÓN.-
La mentira es el arma que Satanás maneja con mayor destreza, y es la que ha estado utilizando desde la caída de Adán y Eva, para engañar al hombre y mantenerlo lejos de la verdad.


Esto es lo que se llama mundo, que no es como algunos creen, las posesiones, el dinero o los bienes materiales, puesto que todo esto le pertenece a Dios, aunque Satanás los utiliza maliciosamente para obtener sus propósitos, y entonces tenemos que mundo es el medio en el que entró el mal por la caída y donde desde entonces reina la muerte.


Romanos 5:12.- Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron.


Todos los pecadores andan según la corriente de este mundo, que está enteramente bajo el maligno, y ese mundo aborrece a Cristo y sus discípulos, mientras que ama y escucha a los que son suyos. Juan 15:18-19.-  


Al estar el mundo dirigido por el diablo, todos los que están bajo su control, terminan creyendo los engaños de él, y entonces la mentira se va constituyendo en algo natural, llegando a ser parte de la rutina diaria.


Esta astucia del enemigo, es la que ha llevado al hombre a actuar con naturalidad dentro de ese mundo, donde el pecado aparece como una inofensiva costumbre haciendo ley, de tal forma que se llega a actuar equivocadamente, pero con el convencimiento de que lo que se hace no es tan malo como se dice que es.


Por esto es que hay personas que mienten con facilidad, y de una manera tan espontánea que hasta ellos mismos se las creen, y además las justifican dándoles el calificativo de mentiras piadosas, tratando de mostrar que son procederes permitidos, que lo único que pretenden es el bien, quitándole aparentemente el color de pecado.


Igualmente es fácil oír quienes dicen que sienten envidia, pero de la buena, como si esta emoción se pudiera medir en una escala de menos bueno a bueno, tamizando el pecado, para elevarlo en su concepto moral.


Todo esto hace que el hombre, teniendo seguridad de que lo que hace está bien, se ve impedido de reconocer sus fallas, y por lo tanto no llega el arrepentimiento y retiro de dichas costumbres.


Podríamos citar muchos ejemplos mas, pero el tiempo no nos permite, pero creo que así ha quedado bien ilustrado el mal, y vamos ahora es a desarrollar este sermón, que lo he dividido en 4 capítulos, en donde veremos las claves para experimentar una verdadera transformación en nuestras vidas y una genuina libertad espiritual.


I- CREER.-

El Señor nos da la perfecta definición de fe en Hebreos 11:1.-


Hebreos 11:1.
- Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.


Podemos afirmar casi con toda seguridad, que la gran mayoría de personas, creen en Dios, pero también encontramos que no todo el mundo le cree a Dios, y es que en verdad son dos cosas bien diferentes.


Ustedes le pueden preguntar a las personas que pasan junto a usted durante un día, si ellos creen en Dios, y van a encontrar con que la respuesta afirmativa es la que suma el mayor número. Pero también si dedicaran un día a observar la conducta de las personas, encontrarían que unas se pasan el semáforo en rojo, que otras no respetan la fila en los bancos, en los teatros, otras murmuran de su prójimo, otras se portan con hipocresía, y así habría muchas acciones mas que no son propiamente dignas de una persona que cree en Dios, por lo que podemos determinar que la verdad está en creerle a Dios y no solo en creer que él existe.


Quien le cree a Dios, no irá jamás en contra de sus enseñanzas ni de sus mandamientos, y estas personas desafortunadamente no son la mayoría.


Ahora bien el nivel de fe que se tenga está dado por el grado de intimidad que se tenga con Dios; y para tener intimidad con el Señor se hace necesario conocerle y conversar con él, lo que conseguimos por medio de la oración y la lectura y estudio de la palabra escrita que es la Biblia, aplicando lo aprendido en la vida diaria, y solo así se va llegando a ser amigos de Jesucristo, y por lo tanto tener confianza con él.
Juan 15:14.- Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.


En realidad sin fe es imposible agradar a Dios, por lo que es necesario buscar un acercamiento sincero hacia el Señor, para así aumentar la fe, tan imprescindible en la vida cristiana.


II- PERMANECER FIRME EN LA FE.- 
 
Permanecer no significa una simple continuidad, sino que es identificarse plenamente con el Señor, y mantener una comunión con él, haciendo de la palabra una norma de vida.


Juan 15:4.- Permanezcan en mi, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por si misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mi.


Si existe algo importante para alcanzar un objetivo, es la persistencia y permanencia en la meta propuesta. Los deportistas para llegar a ser campeones tuvieron que practicar diariamente su deporte, pues si lo hubieran hecho irregularmente, seguramente no habrían obtenido esos trofeos.


Quien está tomando una medicina para un tratamiento en su salud, tendrá los resultados esperados, si es constante en la aplicación de dichos medicamentos, y así podríamos citar muchos casos mas en los que tendremos como común denominador la perseverancia y la constancia, como elemento fundamental para llegar a los destinos propuestos.


En la vida espiritual, es igualmente aplicable esta norma, por lo que se debe tener especial cuidado en mantener una relación estable con el Señor, para así tener un estado espiritual óptimo que produzca una transformación manifiesta.


Hebreos 12:1.- Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos delante.


El cristiano que solo se acuerda de comportarse como tal solo los domingos, o eventualmente entre semana, podrá ser blanco de Satanás para sus ataques, pues él no descansa, y como lo vimos antes en esta predicación, tiene todo un sistema de mentira para sacar a los cristianos de su recto camino, para lo que emplea sus súbditos demonios quienes se encargan de perturbar a esa persona que tiene en su mira..


III- SER DISCÍPULO DE CRISTO.-  
Discípulo es aquel que sigue a un profeta, maestro, etc., es enseñado por él y es partidario de esta enseñanza.

El discípulo es mas que un alumno, que solo se sienta a escuchar, sino que es un aprendiz que sigue a su maestro y aprende a su lado.

Entonces ser discípulo, no significa solo dedicarle al Maestro que es Jesucristo, las tardes libres, los fines de semana o el tiempo que le sobra, sino que Dios exige de nosotros una entrega total a él.

Entregarse totalmente es vivir en todo momento en función de Jesucristo, es decir que toda obra o pensamiento debe estar sometido a la voluntad del Señor, como testimonio de ser verdaderamente sus discípulos.


El Señor nos presenta tres ejemplos de personas que quisieron ser discípulos suyos, pero que lo no fueron porque en sus corazones habían cosas que impedían satisfacer esa condición de discípulo.


Estos tres casos son:


•  Una decisión apresurada.-  
Lucas 9:57-58.- Iban por el camino cuando alguien le dijo: Te seguiré a donde quiera que vayas. Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos le respondió Jesús, pero el Hijo del Hombre no tiene donde recostar la cabeza.


Aquí encontramos a la persona que toma decisiones llevadas por sus emociones, y sin estar completamente comprometido se dispone a iniciar un camino, pero que ese apresuramiento hace que rápidamente se aparte de su propósito inicial.


De este personaje, no se volvió a saber nada en la palabra, por lo que se nota su retirada.


•  Una decisión condicionada.- 
Lucas 9:59.- A otro le dijo: Sígueme. Señor le contestó, primero déjame ir a enterrar a mi padre.


Es la persona que tiene deseos de seguir a Jesucristo, pero que su corazón está en otras cosas, donde Dios no ocupa el primer lugar.


Esta persona fue llamada, pero decidió que primero debería cumplir otros compromisos que tenían prioridad sobre seguir a Jesús. Sabemos que el Señor le respondió: “Deja que los muertos entierren a sus muertos, pero tú ve y proclama el reino de Dios.”


•  Una decisión sin compromiso.-  
Lucas 9:61-62.- Otro afirmó: Te seguiré, Señor; pero primero déjame despedirme de mi familia. Jesús le respondió: Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado es apto para el reino de Dios.


Esta persona piensa seguir a Jesucristo, pero es como aquellos que siempre están diciendo “mañana” a cualquier cosa que desean hacer, y al final de los días están llenos de “mañanas” que debieron ser hoy y nunca lo fueron.


Dios debe tener la prioridad en todo en nuestras vidas.


En estos tres ejemplos encontramos las razones que casi siempre se oponen a que alguien sea un verdadero discípulo de Jesús. No quiere decir que se deban abandonar estas responsabilidades, sino que se debe asumir un nuevo régimen de prioridades, donde Dios ocupe siempre el primer lugar, aún cuando se están atendiendo estos oficios.


Para lograr que Jesucristo ocupe el primer lugar en la vida, es necesario enamorarse de él, y para conseguirlo se necesita cumplir con estos requisitos


•  creer
•  Mantenerse firme y constante en la relación con Jesucristo.
•  Ser su discípulo.


IV- CONOCER LA VERDAD.-  

Conocer la verdad, no es saber de ella, o de que existe, sino experimentarla y sentirla dentro de uno mismo, lo que solo se logra mediante el amor a Dios, y para llegar a amar a Dios se requiere como acabamos de verlo:


•  Creerle a Jesucristo
•  Permanecer en su palabra
•  Ser su discípulo.


La verdad es la sabiduría de Dios hecha norma en nuestra vida, de tal forma que la práctica continua de ella, hace que se vea transformación de la persona, lo que se refleja en su comportamiento y en su ser.


Juan 3:21.- En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz , para que se vea claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios.


El Señor dice que el que afirma que le conoce a él, pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad.


Hay un adagio popular que dice: “Una imagen vale mas que mil palabras”, verdad bien aplicable al cristianismo, puesto que el testimonio es lo que hace ver a la persona que es un verdadero cristiano.


Santiago 1:22.- 
No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica.


Esto es lo que ha permitido conocer tres tipos de cristianos:


•  Los que dicen ser cristianos, pero su vida no tiene mayor diferencia con la que llevaba antes de llamarse así, y por lo tanto no son fieles a los mandamientos del Señor.


•  Los que son llamados cristianos por la gente que los ve, por estar asistiendo a templos cristianos y llevar la Biblia bajo el brazo, pero que tampoco son fieles a la palabra de Dios, dando como resultado acciones alejadas de Dios.


•  Los que realmente son transformados por la verdad, lo que se refleja en su testimonio, y sin necesidad de decir que son cristianos, todo el mundo nota su cambio, y obran como Cristo obró porque:


•  Tienen Fe
•  Permanecen fieles a la palabra
•  Son discípulos de Jesús.

CONCLUSIÓN.-

Uno nota en su propia vida cuando es verdadero cristiano, porque se convierte en hacedor de la palabra, y esto no le causa ningún esfuerzo, sino que lo hace por convicción, y por lo tanto lo hace con placer, porque ya es parte de su vida y se siente orgulloso de ser un discípulo de Cristo, su fe se ve cada día mas sólida y fuerte, es fiel a la palabra y le place recibir las enseñanzas de Jesús y ponerlas en práctica.

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