- El Matrimonio -

Génesis 2:18, 21-25.-Luego Dios el Señor dijo: No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada. Entonces Dios el Señor hizo que el hombre cayera en un sueño profundo y, mientras éste dormía le sacó una costilla y le cerró la herida. De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre, el cual exclamó: Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Se llamará mujer porque del hombre fue sacada. Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza.

Hoy en día el matrimonio se ha convertido en la simple unión de un hombre con una mujer, así sea de cartácter temporal, y no necesariamente con la bendición de Dios, pero esta costumbre presente está distante de lo establecido por Dios como lo leemos en los versículos con que iniciamos este estudio, y en los que estaremos leyendo mas adelante.

Primeramente es bueno observar que Dios creó un hombre y una mujer, no dos mujeres para un hombre, ni dos hombres para una mujer, ni dos hombres o dos mujeres para que se unan entre si, con lo que nos indica que el matrimonio debe ser sagradamente compuesto por un hombre y una mujer, y ellos llegan a ser un solo ser, lo que muestra también la indisolubilidad de esta unión, por lo que se constituye un estado que debe permanecer hasta que la muerte los separe.

Mateo 19:6.- Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

En segundo lugar, vemos aquí como encadenamiento de este tema, que el Señor dice que lo que Dios ha unido, no lo debe separar el hombre, encontrando entonces una verdad, y es que el matrimonio debe ser sellado por Dios y no por los hombres, puesto que es Dios el que creó al hombre a la mujer y a su estado de unión, y no es el hombre el autor de nada de esto. Pero lo que vemos en nuestra época es bien diferente.

En tercer lugar encontramos que Dios manifiesta que crea a la mujer como una ayuda adecuada o idónea para el hombre y no al revés, como lo estamos viendo en la vida actual. Esto no quiere decir que el hombre sea superior a la mujer, como no es el gerente de una empresa superior a sus empleados, sino que se le ha dado al hombre la autoridad delegada de Dios para el mantenimiento y orientación del hogar, sin que quiera decir esto que la mujer es esclava del hombre, así como Dios enviaba sus mensaje y ordenanzas a Israel a través de Moisés, sin que el pueblo de Israel fuera esclavo de Moisés.

La unión del hombre y la mujer, prefiguraban la union de Cristo y su Iglesia. La Iglesia es la esposa de Cristo. La esposa de Adán fue creada de el costado, mientras Adán dormía profundamente, y esto puede representar un cuadro de la Iglesia la esposa de Cristo, que se formó de la sangre y el agua del costado de Cristo, mientras él dormía sobre la cruz.

No se trata pues de una unión de un hombre y una mujer, con la mira puesta en las cosas materiales, o en la atracción física, sino que tiene una alcance mucho mas elevado, que debe ser concientizado por los esposos, y así inicien la formación de un hogar, pero con una sujeción a Dios, distinto de dejarse llevar por sus instintos carnales, que pronto cambian y hacen que se busque otra u otro compañera o compañero, lo que no ocurre cuando todo esto se eleva al campo espiritual, que lleva a un pleno conocimiento de la voluntad de Dios en este sentido.

Se puede ser un solo cuerpo con distintos hombres y mujeres, pero esto no es lo que Dios ha previsto para la pareja que se une en matrimonio, y por ello como lo acabamos de ver, tenemos que elevar el concepto matrimonial al orden espiritual, que es donde Dios estará como cabeza de ese nuevo hogar, delegando su autoridad en Jesucristo, y de Jesucristo al hombre y del hombre a la mujer.

1 Corintios 6:15-17.- ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo mismo? ¿Tomaré acaso los miembros de Cristo para unirlos con una protituta? ¡Jamás! ¿No saben que el que se une a una protituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues la Escritura dice: Los dos llegarán a ser un solo cuerpo. Pero el que se une al Señor se hace uno con él en espíritu.