Pasaje Bíblico:
Lucas 19:5.- Llegando al lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, baja enseguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa.
INTRODUCCIÓN:
El tiempo es algo intangible, pero que va marcando la vida de cada uno de nosotros, y este pasa sin detenerse, sin volver atrás, y cada segundo solo una vez se puede vivir, y esto solo se viene a percibir con fuerza cuando han transcurrido muchos años, donde uno quisiera retroceder, pero esto es imposible, y recuerda uno lo que dejó de hacer, pero que siempre quiso hacer. Cada tiempo tiene sus oportunidades, pero no siempre se aprovechan, y se dejan para mas adelante, sin saber si estas vuelvan a aparecer, puesto que hay oportunidades que solo se presentan una vez en la vida, y si no se aprovecha, se quedó sin tenerla de nuevo.
Si nosotros tuviéramos la ocasión de guardar en un lugar especial las oportunidades para ser usadas en un futuro, sería excelente, pero resulta que esto es imposible. Entonces se hace indispensable tomarla en el momento preciso. Esto es precisamente lo que vemos en el pasaje bíblico que nos ocupa, donde Jesús, quien pasaba por Jericó, hace un llamado a Zaqueo, quien era una persona bastante rica, era jefe de los recaudadores de impuestos o sea que económicamente estaba muy bien, mas no igual en la parte espiritual.
Zaqueo, viene del Hebreo ZAKKAI, que quiere decir, "El Justo", significado bien distante de lo que en realidad era este hombre, que representa a mucha gente de hoy que creen que son justos, y sin pecado, pero que su vida está lejos de lo que Dios quiere, y poco conocen del Señor. Saben al igual que Zaqueo supo, las cosas maravillosas que Jesús hace, pero no han tenido un encuentro personal con él, ni le conocen, sino simplemente por referencia.
- En el versículo 3 vemos que Zaqueo estaba tratando de ver quién era Jesús.
Esto podía deberse a diversas razones:
- Por simple curiosidad, pues se hablaba mucho de lo que él hacía, y quería, como ocurre con el común de la gente, cuando viene alguien famoso; verlo simplemente para conocerlo físicamente y nada mas.
- Porque sentía que Jesús tenía algo especial para él, según lo que había escuchado de sus obras con publicanos y pecadores
- Porque sus propiedades y riquezas no llenaban su corazón, y quería buscar algo diferente que llenara ese vacío.
Si nos detenemos a comparar lo sucedido con Zaqueo, con lo que hoy en día vemos, encontramos que hay mucha similitud.
Ante tanta inseguridad y corrupción, la gente trata de encontrar un escape a sus problemas, a través de Jesús, de quien oyen hablar mucho.
El dinero no colma las ansiedades, ni las necesidades espirituales, y entonces acuden a buscar algo que les llene ese vacío que sienten.
Sienten que Jesús en realidad tiene algo muy especial, y que hoy es igual de vigente que hace 2000 años, pero por las tradiciones humanas no se atreven a seguirlo y sino que se contentan con mirarlo de lejos. Zaqueo tampoco podía acercarse a Jesús porque la multitud se lo impedía. Esa multitud hoy en día, no es otra cosa que el qué dirán de la gente, las tradiciones de familia, las tradiciones de la religión, etc.
Vamos a desarrollar este sermón el cual he dividido en tres puntos principales, que nos darán claridad acerca de lo que El Señor quiere decirnos hoy.
I- Dando el primer Paso.
Siempre hay que hacer un esfuerzo mayor para romper la resistencia de la inercia. Por eso los automóviles cuando van arrancar lo deben hacer en primera que es el cambio de mayor fuerza. Cuando vamos a emprender algún proyecto, el trabajo está en empezar, pues de ahí en adelante ya se van haciendo los cambios y ajustes bajo la marcha.
Zaqueo, tomó la decisión, que seguramente muchas veces la había pensado, de ir a ver a Jesús, y aprovechando que él pasaría por su ciudad, dio ese primer paso que le llevó al lugar por donde habría de pasar. Era tal el impulso que llevaba, que la multitud ya no era obstáculo y entonces se subió a un árbol.
Nosotros muchas veces tenemos que subirnos también para poder acceder a Jesús, pues si permanecemos perdidos entre la multitud, que son las costumbres, los temores, la familia, los amigos, etc., no podremos ver a Jesús, y perderemos esa oportunidad, quedándonos en un mundo en el cual se vive por mucho tiempo, pero que no tiene futuro alguno, sino que es una constante rutina.
Por tanto hay que dar el primer paso hacia Jesús, y si se da ese paso es para seguir hasta el final que inicialmente se quiere. El resto como lo veremos enseguida lo hace el Señor. Nosotros siempre hacemos lo que podemos hacer, lo que no podemos hacer lo hace Dios. Lo importante es que exista esa manifiesta decisión en nuestros corazones.
II- El LLamado de Jesús
En el versículo 5, leemos: "Llegando al lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, baja enseguida. Tengo que quedarme en tu casa."
Yo estoy seguro que ese llamado lo han tenido ustedes seguramente a través de alguna persona amiga o familiar, o usted ha sentido ese deseo de conocer mas de Dios, o seguramente ha leído libros que le hablan de este llamado, y hoy es otra de esas oportunidades que Dios le da para que acuda al llamado de Jesús.
Usted tiene tres opciones, como ocurre siempre en cualquier invitación que a uno le hacen en la vida.
- Pensarlo
- Rechazarla
- Aceptarla
Si lo piensa, ya no es el corazón quien decide, sino la mente. Y la mente se deja contaminar fácilmente de las distracciones mundanas, y entra a razonar con pensamientos puramente humanos cargados de obstáculos y premisas, que seguramente le llevarán a tomar la opción tercera, o sea rechazar la invitación.
Podemos decir, que el pensar es casi como rechazar, donde descubrimos que prácticamente tenemos solo 2 opciones. que son: rechazarla o aceptarla.
Detengámos un poquito a examinar, que cosas podrían hacer desistir una aceptación.
- El qué dirán de la gente que le conoce
- La crítica de los familiares y amigos
- Apartarse de la religión que siempre ha profesado.
- Temor a las experiencias nuevas.
- Temor a abandonar costumbres actuales. (Tomar, fumar,), porque ha escuchado que eso lo prohíben.Etc.
III- Aceptando la Invitación.-
El Versículo 6 dice: Así que se apresuró a bajar y, muy contento recibió a Jesús en su casa.
Aquí podemos destacar 3 aspectos, que son importantes y que siempre ocurrirán cuando alguien recibe al Señor.
- Hay gozo en el corazón
- Las críticas no desparecen
- Hay un cambio de vida
El versículo 6 dice que estaba contento de recibir a Jesús en la casa. Para nosotros la casa en la cual recibimos a Jesús es el corazón, de tal forma que cuando se recibe a Jesús en el corazón, este se llena de alegría, y desaparecen todas las tristezas, preocupaciones y angustias. Todos hemos experimentado ese estado, lo importante es hacer que ese momento se perpetúe, y así el gozo no sea un "primer amor", sino una experiencia permanente.
En el versículo 7 leemos:" Al ver esto, todos empezaron a murmurar: Ha ido a hospedarse con un pecador". Ellos veían que Zaqueo se iba del camino que siempre transitaba, y por ello lo critican y ahora si lo llaman pecador. Seguramente antes no lo hacían así. Nosotros siempre tendremos esas críticas, y esas murmuraciones de parte de las personas que siempre nos han rodeado, porque ven que también dimos un paso adelante hacia un encuentro con Jesús, y lógicamente ahora le seguiremos a él, y abandonamos los pasos de antes. Usted debe dar ese paso y olvidarse de cualquier crítica, y abrazar a Jesús, quien le dará la sabiduría para enfrentar lo que se le viene. Lo único cierto es que el gozo y la alegría será mayor que la oposición, y esto hará que no se arrepienta de haber tomado esa decisión. Seguir a Jesús trae consigo compromisos, porque si antes se tienen compromisos con la gente, ahora hay un cambio y los compromisos son con Jesús.
IV-Hay un cambio de vida
En el versículo 8 leemos: "Pero Zaqueo dijo resueltamente: Mira, Señor: Ahora mismo voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si en algo he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces la cantidad que sea.
Nadie le estaba obligando a Zaqueo a tomar esa determinación, esto surgió de su interior, porque ya no tenía esa vieja naturaleza humana, sino que había todo nuevo en él. Eso es lo que ocurre el vida del que cree en Jesús y decide recibirlo en su corazón. Es tal la alegría y la paz interior, que no hay nada que le pueda igualar y lo que antes era su prioridad, ahora pasa a segundo plano y la prioridad es para Dios.
Una vez hemos entregado todo a Jesús, hay una transformación en nuestras vidas, y al igual que Zaqueo se sienten cosas diferentes y hermosas.
Se aprende que es mejor dar que recibir.
Se siente que la vida no depende de lo que se tiene, sino de lo que se es
Se aprecia lo sobrenatural y eterno, por encima de lo material y temporal.
Se ven las cosas tal como son, y no como se quieren ver
CONCLUSIÓN: Hoy ha llegado la salvación a esta casa le dijo Jesús, ya que éste también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Hoy es el día de invitar al Señor a su casa. Esto se le debe decir en sus propias palabras, y tiene que ser una sincera y sentida invitación.
Oración.....................
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