Juan 6:63.- El Espíritu da vida; la carne no vale para nada. Las palabras que les he hablado son espíritu y son vida.
Dios tiene diferentes maneras de comunicarse con nosotros, entre las cuales mencionamos.
1- Por medio de la palabra escrita (Logos), que es la Biblia propiamente. Salmo 119:105.- Tu Palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero.
2- Por medio de sueños y visiones como nos dice en Hechos 16:9.- "Durante la noche Pablo tuvo una visión en la que un hombre de Macedonia, puesto de pie, le rogaba: Pasa a Macedonia y ayúdanos"
3-Por medio de las personas, líderes espirituales, que Dios prepara para hacernos llegar el mensaje que El quiere que nosotros recibamos Isaías 52:7.-Qué hermosos son, sobre los montes, los pies del que trae buenas nuevas; del que proclama la paz, del que anuncia buenas noticias , del que proclama la salvación, del que dice a Sión: Tu Dios reina.
4- Por medio de la palabra hablada, Rhema, que es a la que nos vamos a referir en este momento, y que es la palabra que llega a quienes tienen oídos para oír.
El Rhema es una palabra griega que debemos entenderla como la palabra de Dios hablada por su boca, es Dios mismo dirigiéndose a nosotros, como lo hizo con tantas personas mencionadas en la Biblia. Por eso es que Cristo decía el que tenga oídos para oir oiga, porque no todos los que tienen oídos físicos, tienen agudizados los oídos espirituales, que son los que nos permiten oir la palabra de Dios en forma.
En el Nuevo Testamento encontramos bastantes veces esta palabra, miremos por ejemplo Juan 8:47.-El que es de Dios las palabras de Dios oye; por esto vosotros no oís, porque de Dios no sois.
La palabra de Dios no deja de ser, sino que sigue siendo y será siempre, pero el hecho de que no se vea fruto en algunas personas, eso no es culpa de la palabra y basta remitirnos a la parábola del sembrador para entenderlo, la palabra es la semilla que cae, pero el no germinar y producir, depende no de la semilla, sino de la tierra a donde cae.
Podemos también ver Romanos 10:17.- Así que la fe viene del oír, y el oír, mediante la palabra de Cristo.
Vemos aquí cómo el Señor nos habla acerca de la fe, la que será cierta si esta nace de la palabra de Cristo. Oobservamos como Dios nos habla nuevamente de oir, pero no de oir los sonidos físicos como dijimos antes, sino de oir la palabra de Dios que es la que produce esa fe verdadera. Se puede estar seguro que el pecado no permite desarrollar la fe, y entonces es cuando se comienza a hablar de actitud mental positiva AMP, tratando de reemplazar la fe, siendo que la fe es la que produce esa actitud mental positiva, y no al contrario.
Citemos un tercer ejemplo: Juan 3:34.- Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíriu por medida.
Seguramente ustedes se estarán preguntando, y ¿cómo hago para escuchar la voz de Dios?...Bueno esa pregunta me la hice muchas veces, y traté de escuchar la voz de Dios en mis oídos, pero esto no sucedía, hasta que entendí que solo se puede escuchar espiritualmente, y es así como esa voz de Dios directa se puede percibir por un pensamiento, por un sentimiento, por una visión. Lo que debe quedar claro es que si la voz de Dios se escucha solo espiritualmente, mi condición espiritual debe ser excelente. Por ello en otros apartes de todo este trabajo he dicho que hay que buscar la intimidad con Dios, y esta solo se halla cuando decidimos apartarnos de pecado, porque bien sabemos que Dios nos ama profundamente, pero que odia el pecado, y si ese pecado existe en nosotros, es como si colocaramos una barrera entre Dios y nosotros.
ISAÍAS 59:1-2.- La mano del Señor no es corta para salvar, ni es sordo su oído para oír. Son las iniquidades de ustedes las que los separan de su Dios. Son estos pecados los que lo llevan a ocultar su rostro para no escuchar.
Yo he llegado a entender que Dios no tiene preferencias, pero si podemos llegar a tener una relación íntima con El, de tal forma que entre mas fuerte sea nuestra relación con Dios, mas cercanos estaremos a El. .