El desorden es precisamente lo contrario del orden, y este es uno de los problemas que toca a la mayoría de las personas. Lo mas fácil es colocar las cosas en el primer lugar que se presente, el que cambia en cada oportunidad en que se esté usando esa cosa. Esto producirá que mas adelante cuando se necesite ese objeto sea necesario buscarlo, pues generalmente no se recuerda donde se ha colocado, lo que implica una pérdida de tiempo tratando de recordar en dónde se dejó la última vez. Se podría decir que este tema va muy en concordancia con el tiempo, ya que esos minutos que se pierden mientras se encuentra, nunca se vuelven a recuperar, y se dejan de hacer actividades que estaban presupuestadas para ese tiempo . Es muy común escuchar cuando se le pide algo a alguien decir: "Voy a buscarlo". Pero la persona ordenada no tiene que buscar pues sabe dónde está.
Esto del orden es algo que podemos ventilar en cualquier circunstancia, y siempre tendrá un valor positivo. Por ejemplo si nos detenemos un momento a pensar en la vida del hombre, casi que de inmediato surge la idea de una vida ordenada.
Una vida ordenada, es una vida llevada con fundamento en los principios establecidos por Dios, de tal forma que cuando se aparta de esos delineamientos empieza el desorden a entrar en el corazón y según se le permita, hará o no hará daño en la existencia de las personas.
En Génesis 1:2 el Señor dice que la tierra estaba desordenada, lo que nos induce a pensar que este problema no es nada nuevo, sinembargo Dios puso orden, y en siete días creó todo lo existente en una forma magistral sin fallar en detalles, pero luego vino Satanás e hizo que Adán y Eva se dejaran llevar por la idea de ser iguales a Dios, entrando así el pecado y con el, el desorden también entró a tomarse el corazón y la voluntad de los hombres. Y es que definitivamente si la vida es guiada por la voluntad y los pensamientos humanos, lo mas seguro es que se transite por un camino poco recomendable para el orden.
Imaginemos tres personas elaborando un trabajo, cualquiera que sea, si este trabajo se ejecuta ordenadamente y con funciones claramente establecidas para cada persona, lo mas seguro es que se tenga una resultado satisfactorio al finalizar la jornada; pero qué pasaría si cada trabajador se dedicara a hacer lo que a cada uno le parece, ustedes se imaginan lo que se recogerá al final?. Por algo dice la palabra de Dios en 1 Corintios 14:40.-"pero hágase todo decentemente y en orden" y en Colosenses 2:5.- "porque aunque estoy físicamente ausente, los acompaño en espíritu, y me alegro al ver su buen orden y la firmeza de su fe e Cristo".
Se que no es nada fácil cambiar costumbres, pues estan toman fuerza con el pasar de los años, pero si en verdad se quiere cambiar de actitud y tomar un nuevo camino es indispensable tomar una discliplina, que al comienzo será dura, pero con constancia, poco a poco se van reemplazando las costumbres equivocadas, y así el hábito del desorden se va desplazando por la práctica positiva del orden.
Recordemos que Dios es Dios de Orden, y si queremos paracernos a El, debemos reflexionar seria y juiciosamente acerca de este tema.