- ¿Dónde se debe Orar? -

En verdad que se puede orar en cualquier lugar, pero es muy importante la disposición de corazón y las circunstancias que rodean el momento de oración. En la palabra de Dios encontramos muchos pasajes en los cuales se hace un relato de Jesucristo orando; veamos algunos de ellos para tener claridad al respecto.

Marcos 1:35.- Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar.

Aquí podemos observar cómo el Señor Jesucristo nos enseña que es recomendable buscar momentos de intimidad con el Señor, el que se consigue mayormente en la soledad, estando libre de distracciones que impidan ese momento de confianza y de amistad con él. Estos son oportunidades que todo cristiano debe darse diariamente, para poder conversar con el Señor y así recibir de él lo que tiene preparado para cada uno.

Lucas 5:16.- El, por su parte, solía retirarse a lugares solitarios para orar.

Hay muchos versículos en los que claramente se manifiesta que la mejor forma de orar es apartado para el Señor. Por eso vemos en muchas ocasiones a Jesucristo, orando solo, por las mañanas antes de amanecer y durante la noche. Ese silencio nos permite escuchar la voz del Señor, y nos lleva a una conversación muy en privado con él. En estos momentos podemos abrir nuestro corazón a Dios para que él lo llene de su amor y de todas las cosas buenas que tiene preparadas para cada uno de nosotros.

También se debe orar en compañía de otras personas, y esto tiene a la vez mucho poder, siempre que se haga con fe. Veamos lo que Cristo nos dice en su palabra a este respecto.

Mateo 18:19-20.- Además les digo que si dos de ustedes se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedido por mi Padre que está en el cielo. Porque donde dos o tres se reunen en mi nombre, allí estaré en medio de ellos.

Aquí confirmamos que la oración de dos personas unidas en la intención, es muy poderosa, porque promete cumplimiento, de ahí que se aconseje que los esposos hagan un devocional juntos, puesto que esas oraciones tienen mucho poder.

También existe un manadato del Señor en el sentido de que no debemos dejarnos de congregar, por lo que se deduce que la oración en comunidad también se debe llevar a cabo, tal como lo ordena Dios en Hebreos 10:25.- No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón que vemos que aquel día se acerca.

Entonces podemos concluir, que la oración en privado es para hablar con Dios, mientras que la oración en grupo es para alabar y pedir a Dios. Teniendo claro esto, entendemos que cuando estamos en grupo, todos debemos orar por lo mismo, y de esta forma cada uno respalda lo que la persona de turno está pidiendo, y no que cada uno pida separadamente de acuerdo a sus propias necesidades, y la oración en privado es para tener instantes de intimidad con Dios, y así poder conversar con él, o sea establecer un diálogo con Dios.